Mostrando entradas con la etiqueta ANIMACION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ANIMACION. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿SON EDUCATIVOS LOS DIBUJOS ANIMADOS?



En mi última entrada, el amigo natsnoC, me dejó un enlace sobre un artículo publicado en El Mundo, donde hacia referencia a que aquellos niños que veían Bob Esponja acababan teniendo problemas de atención. Esto me ha hecho pensar en los mensajes que queriendo o sin querer nos transmiten nuestros dibujos animados.
El mundo de Disney es uno de los más estudiados y así, por ejemplo, en "Blancanieves" se da una imagen de la mujer que deja mucho que desear en los tiempos de hoy, una mujer sumisa, que prefiere quedarse en casa de unos enanos limpiando y guisando , en vez de ir a luchar contra la madrastra.


En la "Dama y el Vagabundo" hay una escena en la que se encuentran en la perrera, esperando a que los sacrifiquen, y se puede entender como una alegoría de la pena de muerte.
En "El Rey León" hay varias escenas que comentar, como por ejemplo cuando Rafiki, el mono sacerdote, hace una marca en la frente de una imagen de Simba, entendiéndose tal acción como un bautismo. En esta misma película se pueden ver claramente varios estados políticos como, por ejemplo, Mufasa, representando la monarquía parlamentaria, ya que es aceptada por todos.



Scar representa la dictadura, al imponerse por la fuerza, y el mundo de Timón y Pumba representa la anarquía porque viven sin leyes y sin obligaciones, y desde mi punto de vista algo fumaos, viviendo en un estado hedonista, representado por la canción "Hakuna Matata" que significa vive sin preocupaciones.



En "El Jorobado de Notre Dame" aparece un personaje que para mi es horrendo, que es el Juez Frollo que en la novela de Víctor Hugo, en realidad, es un diácono de Notre Dame, por lo que todavía es más horrible, porque se lo comen las pasiones y es capaz de todo para conseguir lo que quiere. Hoy en día sería el verdadero Hombre del Saco.
Lo que Disney no sabía es que iba a ser el precursor del botellón, cuando en la película de Pinocho manda a un grupo de niños (niñatos), que no quieren estudiar, a una isla, donde lo único que hacen es beber, fumar y divertirse hasta convertirse en burros, muy semejante a lo que pasa en los botellodromos de nuestras ciudades.



Fuera de Disney, y para finalizar, podremos hacer referencia a "Bob Esponja", esos dibujos que nos tienen enganchados a niños y adultos.
Bob Esponja se comporta como un niño, cuando se supone que vive con autonomía, incongruencias con las que se pueden identificar muchos jóvenes, o quizás debería decir, con las que se identifican muchos jóvenes, por su falta de madurez.
A su vez puede haber una influencia negativa para los más pequeños ya que se puede convertir en su modelo a seguir.
Otra cosa a tener en cuenta es que Bob Esponja trabaja de forma voluntaria, ya que el es feliz trabajando, pero su jefe D. Cangrejo lo explota, dándole el salario más bajo y haciendo que trabaje el doble, echando por tierra toda la lucha sindical del siglo XX y lo que llevamos del XXI.
En fin, una vez dicho esto, aclarar que los dibujos animados no están tan mal, y que desde la visión de un niño, en realidad, son cuentos que ven en la tele, y que mi hija no sabe de nada de botellones, ni de salarios, ni de jueces Frollos, sino simplemente ve cuentos, con los que, exceptuando a Bob Esponja, hemos crecido sus padres, y puedo deciros que somos normales y que nada de lo que hemos visto nos ha influenciado de forma negativa.




sábado, 3 de septiembre de 2011

DIBUJOS ANIMADOS






Todavía recuerdo cuando se murió el príncipe en Candy Candy, o aquella odisea que vivió Marco para poder encontrar a su madre, y que me decís de aquella Heidi, cuando la dejan en casa de un hombre huraño con apenas 6 años. En fin, aquellos dibujos animados si que eran buenos o por lo menos nos mantenían enganchados los sábados en la sobremesa y los domingos por las tardes. Tengo un recuerdo vago de una película de manga que solían echar en vacaciones, de Drácula, pero no recuerdo el título, así que si alguno se acuerda espero que me lo diga.
Bueno, siguiendo con mi artículo, hago referencia a estos dibujos animados, porque mi hija ahora está enganchada a Pokémon y a Dora la exploradora.
¿Alguien me puede decir de que va Pokémon?, por que yo, por más que lo veo, no entiendo ni jota.
Hay un niño que tendrá unos diez años, que va sólo por el mundo, con una mascota que despide rayos y que se para a hablar con cualquiera, ya sea una niña que se encuentra en un bosque, o un viejo con cara de vicioso que dice ser un entrenador Pokémon.
Yo me paso las horas diciéndole a mi hija mayor que no hable con desconocidos, que si un hombre le dice que se acerque, que se vaya para otro sitio, que no se fie de nadie, y hay está Ass, que creo que así se llama, que habla con cualquiera, con la excusa de ver su mascota.


Y que hacemos con Dora la Exploradora, que didácticamente no se puede decir nada de ella, porque te enseña inglés, te enseña a contar, las formas etc, pero que cuando llevas viendo cinco minutos de Dora estás ya hasta el moño. Que niña más pesá.
Mención aparte está Pocoyó, que al principio te hace gracia, porque es un niño simpático, con cara graciosa, pero yo creo que es la primera droga que toman los niños, porque se enganchan de una manera que no es normal. Y empiezas a llenar tu casa de la cara del niño gracioso, y cuando llevas así por lo menos un año, cuando suena la música te dan ganas de matar a todos los Pocoyós, Patos y Elis que te encuentres por delante.
Nuestros dibujos eran diferentes, por que didácticos, lo que se dice didácticos no eran, pero por lo menos te entretenían y tenían una trama que te mantenía en vilo hasta la semana siguiente.
¿Donde estaría ahora Mazinger Z, y Comando G?
Marco ahora no hubiera ido a buscar a su madre, primero porque no se hubiera ido a Argentina, tal y como están las cosas, y si hubiera emigrado, se comunicarían por internet.
El osito Misha, ahora estaría en una reserva natural, y Heidi posiblemente en una casa de acogida.
En fin, como dice el refrán "Cualquier tiempo pasado es mejor"